Una app para resolver una necesidad concreta
Una aplicación puede facilitar la carga de pedidos, el seguimiento de órdenes de trabajo o la consulta de información fuera de la oficina. Comenzamos por entender quién la va a usar, qué tareas realizará y en qué condiciones de conectividad.
No todos los proyectos requieren publicar una app en tiendas. En el relevamiento evaluamos si conviene una aplicación móvil, un portal web adaptable o una combinación de ambos. La elección depende de funciones, dispositivos y mantenimiento.
Android e iOS con Flutter
Flutter permite compartir parte del desarrollo entre Android e iOS. Las funciones específicas de cada dispositivo, los permisos y la publicación se revisan para cada plataforma. El alcance se define antes de estimar tiempos y costos.
La app puede conectarse a un backend propio o a sistemas existentes mediante APIs disponibles. Los usuarios, roles y controles de acceso se coordinan con el resto de la solución para que cada persona vea solamente la información que le corresponde.
Pruebas, publicación y evolución
Acordamos las pantallas y los recorridos principales, validamos un prototipo y desarrollamos por etapas. Las pruebas incluyen los dispositivos y escenarios de uso definidos en el proyecto; si se necesita trabajo sin conexión, se especifica cómo guardar y sincronizar los datos.
La publicación en tiendas está sujeta a sus requisitos y a las cuentas del titular de la aplicación. Las licencias, servicios externos y el mantenimiento posterior se detallan en la propuesta, junto con la documentación y los entregables.
Preguntas frecuentes
¿Una misma app puede funcionar en Android e iOS?
Sí, Flutter permite compartir código entre ambas plataformas. Se revisan los requisitos de cada una y las funciones específicas del proyecto.
¿Puede conectarse con nuestro sistema de gestión?
Sí, cuando hay interfaces y accesos disponibles. Revisamos la integración durante el relevamiento para definir alcance y seguridad.
¿La app puede funcionar sin internet?
Puede diseñarse con funciones sin conexión si el proceso lo requiere. Hay que definir qué datos se guardan y cómo se resuelven los cambios al sincronizar.